• Con un registro de más de 250 inscripciones, la carrera circular tuvo su punto de salida y meta en la trasera del parque Santa Catalina donde las incombustibles mascaritas continuaron quemando suela en el último Carnaval de Día
Las Palmas de Gran Canaria, domingo 1 de marzo de 2026. Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad que vive y siente su Carnaval y una de las pruebas evidentes es la respuesta a cada una de sus convocatorias. Así, después de haber cerrado la noche de la cabalgata con conciertos en las zonas de ocio, la ciudad volvió a despertar ávida de citas y regresó al epicentro de la fiesta, el parque Santa Catalina, para darlo todo en el último día del programa.
La jornada dominical arrancó con la segunda edición de «Viudas a la carrera». Sí, muchas viudas, pero también disfraces de todo tipo, ocuparon su lugar en el punto de salida: más de 250 personas inscritas esperaron la señal en la trasera del recinto para superar la distancia entre la plaza de Canarias y Manuel Becerra, rodear la plaza de La Isleta y regresar por el mismo camino.
Todos y todas, minimascaritas y la veteranía en el disfraz dieron sus zancadas por Luis Morote, Eduardo Benot, Poeta Agustín Millares, Pérez Muñoz, Juan Rejón, Benartemi y Manuel Becerra en una y otra dirección. Ellas y ellos, protagonistas de la jornada, se reunieron en torno a este encuentro que pone en sintonía deporte y fiesta.
Los primeros en alcanzar la meta lo hicieron en menos de 12 minutos y su velocidad fue premiada. En ese tiempo hicieron su entrada los dueños del podio masculino: David Fleitas, Guillaume Kudlansky-De Lustrac y Zintis Rove, primer, segundo y tercer clasificados masculinos.
Unos minutos más tarde llegaron las primeras posiciones femeninas: Noa Náyade Barrios, Fernanda Faicán Gómez y Pulina Hermann.
Y en un carnaval inclusivo, no faltaron participantes con movilidad reducida: Juan Carlos García del Rosario y Christian Rodríguez Cabrera también rozaron la meta con honores y para ellos hubo premios.
Y como no podía ser de otra forma, la irreverencia, la osadía y el desparpajo fueron reconocidos con premios a la mejor viuda, y esta fue “Yo me mato toa”.
El patrocinio de Dormitorum en la edición no solo se convierte en respaldo para un acto que desde el año pasado forma parte del programa, sino en un gesto de cara a los ganadores que recibieron de la marca almohadas y descuentos en la compra de determinados productos.
Las celebraciones continuaron al término de la carrera y después del reparto de trofeos por parte del concejal de Carnaval, Héctor Alemán, la concejala de Deportes, Carla Campoamor, y el director general de la marca, Emilio Reyes, porque este luto irreverente que se rinde al pez durante todo el día como símbolo del final de la edición, volvió a congregar a las y los devotos de las carnestolendas desde las 13:00 horas para hacer seguimiento a las y los deportistas, y de 14:00 a 18:30 horas para bailar con las mezclas de Ray López Dj y al ritmo de Son de la Isla, Tacones Rojos y Armonía Show.
